Sumario:

Beneficio de rezar el Rosario.

1. Nos eleva insensiblemente al conocimiento perfecto de Jesucristo.
2. Purifica nuestras almas del pecado.
3. Hace victoriosos contra todos nuestros enemigos.
4. Hace fácil la práctica de las virtudes.
5. Nos abrasa en el amor de Jesucristo.
6. Enriquece de gracias y méritos.
7. Nos proporciona con que pagar todas nuestras deudas con Dios y con los hombres.
8. Finalmente, nos obtiene de Dios toda especie de gracias.

Santo Rosario por cada día.

Para quien acostumbra a rezar los misterios del día (5 decenas), los misterios del Rosario a lo largo de la semana, se meditan de la siguiente forma:

1. La Anunciación del Ángel y la encarnación del Hijo de Dios.

2. La visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.

3. El nacimiento del Niño Jesús en Belén.

4. La Presentación del Señor Jesús en el templo y la Purificación de María.

5. La Pérdida y hallazgo del Niño Jesús y en el templo.

1. El Bautismo en el Jordán.

2. La autorrevelación en las bodas de Caná.

3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.

4. La Transfiguración en el Monte Thabor.

5. La Institución de la Eucaristía, en la Última Cena.

1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos.

2. La Flagelación de Nuestro Señor.

3. La Coronación de espinas de Nuestro Señor.

4. El Camino del Monte Calvario cargando la Cruz.

5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

1. La Resurrección de Nuestro Señor.

2. La Ascensión de Nuestro Señor.

3. La Venida del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego sobre Nuestra Señora y los Apóstoles.

4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.

5. La Coronación de la Santísima Virgen, como Reina y Señora de todo lo creado.

VIDEO de cómo rezar el Santo Rosario.

Guía para rezar el Rosario.

Oraciones del Santo Rosario

Señal de la Cruz
V: Por la Señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro.
V: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

Credo (desde la cruz)
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó entre los muertos; subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los Santos; el perdón de los pecados; la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro
V: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
R: Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén. 

Ave María
V: Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R: Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria
V: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R: Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oh Jesús mío

(después de cada misterio)
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo y socorre especialmente a las más necesitadas de tu divina misericordia.

Agradecimiento
Infinitas gracias te damos, soberana princesa, por los beneficios que todos los días recibimos de tus liberales manos. Dígnate, ahora y siempre, tomarnos bajo tu poderoso amparo. Y para más obligarte a ello, te saludamos diciendo:

Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanías a Nuestra Señora.

Señor, ten piedad de nosotros.
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
R/. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
R/. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
R/. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, R/. ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo
Trinidad Santa, un solo Dios,
Santa María, R/. ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre intacta,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de la Iglesia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso honorable,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los ángeles,
Reina de los patriarcas,
Reina de los profetas,
Reina de los apóstoles,
Reina de los mártires,
Reina de los confesores,
Reina de las vírgenes,
Reina de todos los santos,
Reina concebida sin mancha original,
Reina asunta al cielo,
Reina del santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz,
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
R/. Perdónanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
R/. Escúchanos, Señor.
V/. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
R/. Ten misericordia de nosotros.
V/. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración: Concédenos, Señor, a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada siempre Virgen María vernos libres de las tristezas de esta vida y gozar de las alegrías eternas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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