Sabemos que todos los homenajes prestados a la Santísima Virgen en su mes –y en cualquier día del año– tienen como motivación última el culto debido a Jesucristo.
A lo largo de los siglos, mucho se ha discutido respecto al culto prestado a la Virgen, lo que ha concurrido no sólo a establecer sus bases doctrinarias, sino también para enfervorizar a los verdaderos hijos de María.
Nuestra Señora en Fátima dijo a los 3 pastorcitos: “Vendré a pedir la Consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados de mes."