Transmitida y respetada de generación en generación, la “Ley de pureza” promulgada en 1516 se convirtió en una condición indispensable para la preparación de una cerveza arquetípica.
Sabemos que todos los homenajes prestados a la Santísima Virgen en su mes –y en cualquier día del año– tienen como motivación última el culto debido a Jesucristo.
Meditar en los dolores y gozos que tuvo San José es una antigua devoción que se realiza para preparar la fiesta de este gran santo que se celebra el 19 de marzo.