"No es raro encontrar quien piense que los Santos Ángeles están siempre desocupados, y pasan la eternidad tocando lánguidas arpas, distraídos de todo cuanto les circundan..."
Pese a que muchos titubeaban o incluso rehusaban creérselo, el Titanic estaba a punto de consumar su carrera. En breve se encontraría sepultado bajo las aguas.