Transmitida y respetada de generación en generación, la “Ley de pureza” promulgada en 1516 se convirtió en una condición indispensable para la preparación de una cerveza arquetípica.
La noticia sobre la publicación del libro El Comisariado de los Heraldos del
Evangelio corre como la pólvora por los medios de comunicación internacionales.