El 2 de noviembre la Iglesia conmemorará a los Fieles Difuntos, siendo una oportunidad para orar de modo especial por aquellos que nos han precedido en el camino hacia el cielo.
Para responder a estas peticiones de aclaración, y por amor a la verdad, los Heraldos del Evangelio consideran que ha llegado el momento de dar a conocer con mayor detalle los motivos que han llevado a la reciente publicación.
San José nunca será conocido y venerado por nosotros como es debido si lo consideramos sólo como al pobre carpintero de Galilea, repitiendo así en nuestra época, veintiún siglos después, la triste ceguera de los habitantes de Nazaret.
Nuestra Señora en Fátima dijo a los 3 pastorcitos: “Vendré a pedir la Consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados de mes."