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Misión – Parroquia San Andrés Kim

Parroquia San Andrés Kim - Quito, recibió a la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima.
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Fieles de la parroquia San Andrés Kim, ubicada en el sector de Turubamba al sur de Quito, recibieron la visita de la imagen de Nuestra Señora de Fátima.

El padre Ramiro Rodríguez agradeció a los Caballeros de la Virgen por esta ayuda evangelizadora.

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Ángeles

La prueba que decidió el destino eterno de los ángeles fue el anuncio de la Encarnación del Verbo.
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noviembre 6, 2021

Al hacer de la nada el universo, quiso el Divino Artífice hacer de éste un reflejo suyo, espejándose en el hombre, rey de la creación y microcosmos, creándolo «a su imagen y semejanza» (Gn l, 26).

En el ápice de esta obra, superando en perfección a todas las criaturas visibles, se encuentran los Ángeles, seres dotados de inteligencia y puros espíritus, con personalidad propia y exclusiva, distribuidos por Dios en nueve coros: Serafines, Querubines, Tronos, Virtudes, Dominaciones, Potestades, Principados, Arcángeles y Ángeles. Forman estos la milicia de la Jerusalén celeste, con la misión de adorar continuamente a la Santísima Trinidad, ejecutar los designios de Dios y guardar el género humano, así como gobernar toda la creación material. 1

¡Inmensa e inimaginable es esta corte celeste! «¿Por ventura pueden ser contadas sus legiones?» – indaga el libro de Job (25, 3). Y el profeta Daniel, maravillado exclama: «¡Millares y millares lo servían, decenas de millares lo asistían!» (Dn 7, 10).

La Prueba de los Ángeles

A tanta diversidad y belleza quiso Dios colocar un punto monárquico, un ser que representase de modo inigualable la luz eterna. Obra prima, esplendor de los esplendores, brillaba en lo más alto del universo angélico, todos se extasiaban delante de él: el primero de los Serafines y su nombre era Lucifer, «Aquel que portaba la luz».

A él se aplicaban las palabras de Ezequiel: «¡Tú eres el sello de la semejanza de Dios, lleno de sabiduría y perfecto en la belleza; tú vivías en las delicias del paraíso de Dios y todo fue empleado en realzar tu hermosura!» (Ez 28, 12-13).

Entretanto, a seres tan excelsos, reservada también estaba una prueba. A pesar de la perfección de la naturaleza angélica, no podían los Ángeles gozar de la esencia de la bienaventuranza: la posesión de la visión beatífica.

Delante de ellos el rostro del Señor se encontraba como envuelto en velos, y apenas sus reflejos animaban el ardiente amor de los Ángeles.

Según exégetas y teólogos, la prueba que decidió el destino eterno de los ángeles fue el anuncio de la Encarnación del Verbo: Dios habría de enviar a su Hijo Unigénito, nacido de una mujer, criatura que tendría su trono elevado por encima de las Potestades: María Santísima, Regina Angelorum.

A ese propósito, nos dice el Padre Pedro Morazzani: «El Creador eterno, inaccesible, todopoderoso, se uniría hipostáticamente a la naturaleza humana, elevándola así hasta el trono del Altísimo; y una mujer, la Madre de Dios, se tornaría medianera de todas las gracias, sería exaltada por encima de los coros angélicos y coronada Reina del universo». 2

El momento decisivo: ¡amar sin entender; someter los propios criterios a los criterios de lo Absoluto! ¡He aquí el acto que los confirmaría, in perpetuo, en la gracia y en la gloria!

«Fueron ellos sometidos a una prueba. En el momento de la prueba, muchísimos de estos espíritus permanecieron fieles a Dios; pero muchos otros pecaron. Su pecado fue de soberbia, queriendo ser iguales a Dios y no depender de Él» (CCE 3399).

La soberbia de Lucifer

San Miguel con el demonio - Giovanni Luteri

Lucifer, soberbio y dudoso, quiso sobrepasar el misterio que su entendimiento no alcanzaba… Creía que el Señor ignoraba la superioridad de la naturaleza angélica al preferir unirse a un ser tan inferior. Y al constatar que él, el arquetipo de los Ángeles, se vería en la obligación de adorar a un Hombre – aunque Divino -, esta unión hipostática le pareció intolerable.

El orgullo se había apoderado de aquel que era el perfecto desde el día de la creación, imaginando que, dándose la Encarnación del Verbo, se tornaría, así, el mediador entre Creador y criatura… «Aquel que de la nada fuera sacado, comparándose, lleno de altivez, pretendió robar lo que pertenecía al propio Unigénito del Padre». 3 «El Ángel pecó queriendo ser como Dios». 4

Un odioso grito de revuelta – inspiración de todos los gritos de insumisión de la Historia – se escuchó en el Cielo: «¡Nom Serviam!»

¡Subiré hasta el cielo, estableceré mi trono por encima de los astros de Dios, me sentaré sobre el monte de la alianza! ¡Seré semejante al Altísimo!» (Is 14,13-14).

«¡Quis ut Deus!» – gritó, ¡levantándose como una antorcha ardiente de fidelidad, un Serafín fuerte y esplendoroso! ¿Quién desafiaba al mayor entre los Ángeles? ¡Miguel, perfecto adorador de Verbo Divino, guerrero irresistible y de santa tenacidad!

«Hubo en el Cielo una gran batalla. Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón, y el dragón y sus secuaces luchaban contra» (Ap 12, 7). Arrastrando la tercera parte de los Ángeles, el «Portador de la luz» fue precipitado al infierno, convirtiéndose en el príncipe de las tinieblas, y su lugar no se encontró más en los Cielos.

¿Cómo caíste, oh astro resplandeciente, que en la aurora brillabas? «Tu soberbia fue abatida hasta los infiernos» (Is 14, 11-12).

En el mismo acto, el Arcángel San Miguel era elevado a la más alta jerarquía celestial, condestable de los ejércitos celestes, baluarte de la Santísima Trinidad.

Notas:

1 Cf. GILSON, Etienne. A filosofia na Idade Média. Trad. Eduardo Brandão. São Paulo: Mantins Fontes, 2007.
2 ARRA1Z, Padre Pedro Morazzani. Quem como Deus? In: Revista Arautos do Evangelho. São Paulo: n 69, set. (2007, p.l9.)
3 SAN BERNARDOP. Homilia sobre las excelencias de la Virgen Madre. In: Madrid: BAC, 1953, v. J, p. 215
4 SÃO TOMÁS DE AQUINO. Suma Teológica I, q. 65, a. 5.

Espiritualidad, Oraciones

Oración compuesta por el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira.
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abril 14, 2022

Oh María Santísima, Madre mía, Vos encontrabais tanta cosas que decirle a vuestro divino Hijo, cuando Él estaba en vuestro claustro. Ved qué miserias le digo yo… y decidle por mí aquello que me gustaría decirle, si conociera lo que Vos le dijisteis cuando Él estaba en vuestro claustro. Habladle por mí, Madre mía, y decidle todo lo que yo querría ser capaz de decir y no lo soy.

Adoradlo como yo querría adorarlo y —¡oh, dolor!— no soy capaz de hacerlo.
Presentadle actos de Adoradlo como yo querría adorarlo y —¡oh, dolor!— no soy capaz de hacerlo.

Presentadle actos de reparación por mis pecados y por los del mundo entero, con un ardor que infelizmente no tengo. Madre mía, pedid por mí todo lo que mi alma necesita, todo lo que precisan todos los hombres, para instaurar en la tierra vuestro Reino. Porque, Madre mía, lo que os pido ante todo es el triunfo de vuestro Corazón Sapiencial e Inmaculado y la implantación de vuestro Reino, en mí y sobre todos los hombres. Así sea.

Plinio Corrêa de Oliveira

Oraciones

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septiembre 9, 2021

¡Oh Virgen Santísima!, como una madre que visita a sus hijos, habéis bajado del cielo para visitarnos y decirnos lo que hemos de hacer para salvar nuestras almas; quiero aprovecharme de vuestras enseñanzas, a fin de ir un día a Vos y gozar para siempre con Vos de las delicias de la gloria. Amén.

1. La primera lección que nos dais es que recemos cada día el santo Rosario. Ya que vos lo deseáis, así lo haré con toda la familia, reunida en vuestro nombre, sin que la negligencia ni las ocupaciones me retraigan de hacerlo. Avemaría.

2. La segunda lección que de Vos recibimos es la devoción a vuestro Inmaculado Corazón, a vuestro corazón de Virgen, de Madre, de Reina y de Abogada. Así lo haré desde hoy, y digo y diré siempre con toda confianza: Dulce Corazón de María, sed la salvación mía. Avemaría.

3. La tercera lección que de Vos hemos aprendido es, sobre todo evitar el pecado, porque ya demasiado ofendido está el Señor, huir del pecado, que es la ruina de nuestra alma y el que nos conduce a nuestra eterna perdición. A vuestros pies lo digo, Madre mía: Antes morir que cometer un pecado mortal.

Madre, aquí tenéis a vuestro hijo: guardadme.
Madre, aquí tenéis a vuestro hijo: salvadme.
Madre, aquí tenéis a vuestro hijo: llevadme con Vos al cielo, donde en vuestra compañía pueda ver y poseer a Dios.

Así sea.

Historia y Creación, María Santísima

Cuarenta días después del nacimiento de Jesús, María y José llevaron al Niño al Templo, a fin de presentarlo al Señor, según la ley de Moisés.
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febrero 3, 2022

Cuarenta días después del nacimiento de Jesús, María y José llevaron al Niño al Templo, a fin de presentarlo al Señor, según la ley de Moisés (Cf. Ex 13, 11-13).

María, como Cristo, quiso cumplir hasta la última tilde de la ley; por eso se acerca al templo para cumplir con todos las obligaciones que exigía la ley a la mujer que había dado a luz su primogénito.

Esta fiesta cierra las solemnidades de la Encarnación y se conmemora la Presentación del Señor como ley, donde también presenciamos el Encuentro con Simeón y Ana (encuentro del Señor con su pueblo), y la Purificación ritual de la Virgen María.

La fiesta de este día comprende dos de los grandes misterios: la Purificación de la Santísima Virgen y la Presentación de Jesucristo en el Templo. Y se celebra con la fiesta de las Candelas.

En esta fiesta se dan la mano la humildad de María y el amor a la misión de Cristo. Ojalá aprendamos en este día estos dos aspectos tan bellos: la humildad y el sentido de la consagración, como ofrecimiento permanente a Dios.

Humildad que es actitud filial en manos de Dios, reconocimiento de nuestra pequeñez y miseria. Humildad que es mansedumbre en nuestras relaciones con el prójimo, que es servicialidad, que es desprendimiento propio.

Debemos recordarnos la decisión de cumplir la voluntad de Dios con Espíritu de humildad: somos criaturas de Dios y nuestra santificación depende de la perfección con que cumplamos su santa voluntad. (Cfr 1Ts 4, 3).

Significado de la purificación y presentación del Señor

Moisés

Moisés - Catedral de la Asunción de María Santísima - Guadalajara - México

Cuando el Señor dio la ley a su pueblo, ordenó que las mujeres, por algún tiempo después del parto, se abstuviesen de entrar en el templo, y de tocar cosa alguna de las que fuesen consagradas al culto.

Este tiempo se limitó a cuarenta días siendo hijo varón, y a ochenta siendo hija, con la obligación de que, pasado este respectivo término, la madre se presentase en el templo y ofreciese al Señor en holocausto un tierno corderillo en acción de gracias por su feliz alumbramiento, y un pichón ó una tórtola para expiación del pecado, es decir, de la impureza legal; pero que, si fuese pobre, en lugar del corderillo ofreciese otra tórtola ú otro pichón, con los cuales, ofrecidos al Señor por el sacerdote, quedase purificada.

Según la Ley de Moisés, el primer hijo en nacer, el primogénito, le pertenecía a Dios. El niño debía ser “rescatado” llevándolo al Templo a los 40 días de nacido y pagando por él al Templo con un cordero o, si fuesen pobres, con un par de palomas. La liturgia celebra la presentación de Jesús el 2 de febrero por ser esta fecha 40 días después del 25 de diciembre.

Purificación de María:

Como era costumbre, María, su madre, se sometió a la vez al rito de la purificación (Cf. Lev. 12, 6-8).

Sabemos que Cristo fue concebido sin mancha de pecado y que su Madre permanecía Virgen. Por eso, a ella evidentemente no le correspondía esta disposición de la ley. Sin embargo, a los ojos del mundo, le obligaba el mandato. Y entonces, con toda humildad, como María es obediente en todo al Dios de su pueblo, se somete a esta ceremonia tradicional y hace la ofrenda de los pobres: dos palomas.

La madre debía purificarse en el templo y dejar allí su ofrenda. Debía dejar en el templo un cordero y una paloma: el cordero simbolizaba el reconocimiento de la soberanía de Dios y se ofrendaba en acción de gracias por el feliz nacimiento. El ave se ofrecía para purificación del pecado…

Consumado el sacrificio, la mujer quedaba limpia de la impureza legal. En el caso de la gente pobre, no se exigía el cordero, sino dos palomas o tórtolas.

¿Por qué el “rescate” con un cordero o paloma?

Oveja - cordero
Paloma

En algunas de las religiones paganas de aquel tiempo, los padres mataban a sus hijos primogénitos para ofrecerlos a los dioses. Dios enseñó a los judíos que esa práctica es una abominación. En vez de matar al niño debían ofrecer un cordero por su rescate.

Un sacerdote recibía a los padres a la puerta del Templo y hacía la oración de presentación.

El encuentro con Simeón y Ana.

Presentación del Señor

Presentación de Jesús en el templo

Al realizar los ritos previstos en el templo, se encuentran con dos personas fuera de lo común: Simeón y Ana. Los dos son ancianos de años, pero jóvenes de alma. Son personas sabias y piadosas, llenas del Espíritu Santo – con otras palabras: profetas.

Forman parte del “resto de Israel”, es decir, del pequeño círculo de verdaderos israelitas que están aguardando los tiempos mesiánicos. Son los que siguen confiando con todo su corazón en las promesas sobre el Mesías y que por eso lo están esperando con ansias como el gran Salvador de su pueblo.

No es difícil imaginar el inmenso gozo de estos dos ancianos, que antes de morir pueden ver y tocar al Mesías

Fiesta de la Candelaria Fiesta de la Presentación del Señor, 2 de febrero

“Luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel” (Lc 2,32).

La procesión con velas nos recuerda que La Virgen da luz a Jesucristo, Luz del Mundo, quien se manifiesta a su pueblo por medio de Simeón y Ana.

La fiesta de la Presentación del Señor, llamada Hypapante por los griegos: Cuarenta días después de Navidad, Jesús fue conducido al Templo por María y José, y lo que podía aparecer como cumplimiento de la ley mosaica era realmente su encuentro con el pueblo creyente y gozoso, manifestándose como luz para alumbrar a las naciones y gloria de su pueblo Israel.

Se llevan candelas a bendecir, las cuales simbolizan a Jesús como luz de todos los hombres. Su nombre proviene del verbo latino candere, que significa brillar por su blancura, estar blanco o brillante por el calor (compárese con “incandescencia”), arder, abrasar, se forma en español la palabra candela; y del griego pyr, que significa fuego (compárese con “pira”), procede la palabra latina purus /pura, que contiene también la idea de seleccionar, de elegir. Ambos nombres, pues, encierran la sugestiva idea de fuego.

Los Caballeros de la Virgen, constituyen una Asociación Internacional de Derecho Pontificio fundada por Monseñor João Clá Dias, EP.
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