San José nunca será conocido y venerado por nosotros como es debido si lo consideramos sólo como al pobre carpintero de Galilea, repitiendo así en nuestra época, veintiún siglos después, la triste ceguera de los habitantes de Nazaret.
Meditar en los dolores y gozos que tuvo San José es una antigua devoción que se realiza para preparar la fiesta de este gran santo que se celebra el 19 de marzo.